jueves, 4 de marzo de 2021

Oses, un malagueño en Córdoba



Durante el siglo XIX, la gran mayoría de fotógrafos profesionales que trabajaron en Córdoba provenían de de otras provincias andaluzas. Este es el caso de uno de mis fotógrafos favoritos: Joaquín Oses y Cruz (Málaga 1840-1893). Aunque detrás de este profesional aún existe cierta confusión al coincidir varios retratistas con el mismo apellido (1). 

Gracias al Diario de Córdoba conocemos que Oses se instala en nuestra ciudad en 1878 junto a su esposa la madrileña Rosa Cuevas y López y su hijo Joaquín. Estos son recibidos con gran algarabía por la Tuna Cordobesa, que interpreta una serenata a las puertas de su negocio de la calle Gondomar 1, donde en poco más de una década se convierte en el retratista de más éxito de la ciudad (2).






Sin embargo, Joaquín no era un simple retratista y era un activo investigador de nuevas técnicas fotográficas. Sus estudios en macrofotografía le valieron su ingreso en la Sociedad Artística y de Ciencias de Málaga y un importante trabajo de mejora de los negativos al colodión fue admitido en el registro de la Oficina Española de Patentes y Marcas. Pero hoy, Oses es conocido en la ciudad de los Omeyas por su espectacular fotografía de 1882 del real de la feria de los llanos de la Victoria. Una vista panorámica tomada en siete placas y con las que realizó una copia sobre hule con casi 2,5 metros de diámetro. Una fantástica fotografía que hoy custodia nuestro Archivo Municipal y que ese mismo año fue publicada en formato de grabado por la prestigiosa revista madrileña La Ilustración Española y AmericanaOtros trabajos cordobeses importantes de Joaquín son sus fotografías a la virgen de Linares y su comisión de restauración, de la que fue miembro, entre 1881 y 1885.




No obstante, hay que considerar a Oses como uno de los grandes especialistas en retrato de nuestra comunidad. Una temática de la que nos ha dejado innumerables obras de arte gracias a su maravilloso uso de la iluminación, con la que conseguía dotar a sus modelos casi de vida propia sobre el papel fotográfico. Además, en sus retratos también destaca su gusto por las composiciones sencillas y naturales, ya fueran traviesos niños, serios caballeros, elegantes damas o, incluso, en sus retratos a fallecidos. 







En cuanto a vistas de la ciudad, salvo la vista de la feria, no han llegado a nuestros días ninguna prueba más de sus tomas, solo teníamos noticias de sus fotografías de la Mezquita por las gacetillas que publicaba el Diario de Córdoba de sus trabajos. Sin embargo, hace unos meses, localizamos sus primeras tomas de la ciudad. Estas aparecen publicadas en 1889 en la revista barcelonesa La Ilustración Artística y se trata de dos composiciones de la Mezquita Catedral. Una noticia que nos ha permitido identificar una fotografía anónima de la calle Cardenal Herrero con el altar de la virgen de los Faroles en primer término al atardecer y de la que nuestro amigo el historiador y coleccionista malagueño José Antonio Fernández Rivero posee una copia.




Hasta no hace mucho, creíamos que el fotógrafo se instaló en la ciudad a caballo entre las dos capitales andaluzas, pero gracias al estudio de los padrones municipales hemos corroborado que solo tuvo domicilio en la ciudad como transeúnte entre los años 1878 a 1881. Desde entonces, serán hasta 4 fotógrafos diferentes(3) los que aparecen empadronados en el domicilio de la galería cordobesa Oses. Por ello, es muy probable que Joaquín trabajara en la ciudad con ocasión de trabajos importantes. Sin embargo, Joaquín tuvo que ser un excelente maestro, ya que el nivel del estudio cordobés es siempre muy elevado.

Otro dato llamativo que hoy ofrecemos, es una interesante fotografía de un viajero(4) del perfil de la plaza de las Tendillas, donde, por primera vez, conocemos como era una galería cordobesa decimonónica. En esta instantánea se aprecia perfectamente rotulada su estudio en la azotea del número 1 de la calle Gondomar. 



Oses mantuvo su galería en Córdoba hasta el año 1892(5), fecha en la que traspasa su negocio al también célebre fotógrafo granadino Tomás Molina, falleciendo en su ciudad solo un año después(6).




(1) En Madrid, aparece un Oses desde finales de la década de 1860 a la de 1870, primero asociado a un tal Navarro y luego en solitario, firmando como J Oses y siempre con domicilio en calle Mayor 18 y 20.

A finales de esta década, y ya en Málaga y de forma simultánea, encontramos a un Antonio y José Oses, muy probablemente hermanos de Joaquín, ambos fotógrafos y activos en alguna de las galerías J Oses de la capital de la Costa del Sol. Además, Joaquín trabaja sus primeros años en la capital malagueña asociado con el fotógrafo cordobés Ricardo Moya Portera. 

Sus galerías en Málaga tuvieron domicilio en la calle Granada 82 y en la calle Nueva 27  


(2) En Córdoba, su identificación también se complica por su nombre, ya que siempre firma solo con su inicial, además su apellido aparece con hasta tres formatos diferentes según las fuentes: Oses, Hoses y Hoces. 


(3) Padrones municipales de Córdoba.

1878 Calle Gondomar 1. Francisco Cepillo Casanova, natural de Granada de 26 años. 

1883 Gondomar, 1. Baldomero Santamaría Moyano. 28 Años casado. Málaga. 

1885 Gondomar, 1. Luis Cuevas y López. Nacido en 27 de Noviembre de 1858. Soltero. Madrid.

1886 Gondomar, 1. Luis Cuevas y López. 28 Años. Soltero. Madrid. 

1888 Gondomar, 1. Emilio Pérez García. 22 Años. Soltero. Granada.


(4) Localizada en la página de Facebook Historia de Córdoba en imágenes y realizada por Federico de Botella y de Hornos (Alicante 1822-1899 Madrid), circa 1880.


(5) En este año, Joaquín aparece en las guías comerciales asociaciado en Málaga al fotógrafo Ramírez en la calle Martínez 4.


(6) 1893.04.03 Diario de Córdoba.

domingo, 14 de febrero de 2021

Arnold Genthe en Córdoba: culpable de ser fotógrafo.

El Guadalquivir desde el Puente Romano. Arnold Genthe, 1904.

Lo confieso, soy fotógrafo y yo también soy un pecador. Y es que el mayor pecado de la inmensa mayoría de los fotógrafos de todos los tiempos es ser un desastre con su archivo, su cuidado, catalogación y o datación. En los años que llevo investigando en la historia de la fotografía es una falta que sufro una y otra vez. Un defecto que también cometió el célebre fotógrafo pictorialista Arnold Genthe (Berlín 1869-Nueva York 1942) con las imágenes de su viaje por Europa de 1904 y que hoy custodia la Biblioteca del Congreso de EEUU. Allí se mezclan casi 400 fotografías de distintas ciudades españolas y europeas sin ninguna identificación y entre las que de forma casual localicé 4 fotografías con total certeza y otras tantas con serias dudas sobre su pedigrí cordobés y que hoy comparto.

Este gran fotógrafo me ha vuelto a enfadar por su falta de rigor a la hora de identificar su trabajo, pero quizás lo que más me ha irritado es que, siendo un enorme fotógrafo con grandes imágenes icónicas del terremoto de San Francisco, sus retratos de celebridades o sus coloristas autocromos, sus fotos cordobesas son anodinas. Cuando encuentro a un gran fotografo que ha visitado la ciudad, espero fotos potentes e icónicas de su cámara, imágenes geniales, pero rara vez esto ocurre. Fotos documentales, interesantes, buenas o correctas, sí, pero obras maestras pocas, muy pocas.

Las de Genthe al menos me sirven para corroborar el estado de la construcción del malecón del río entre la Cruz del rastro y la Puerta del Puente y que estaba ya casi finalizado el año de su visita en 1904. Una bonita foto del Guadalquivir con un barquero, a la que se une una vista de la ciudad más influenciada por su estilo pictorialista y una horrorosa toma del molino de la Albolafia. Las fotos de las calles dudo si pueden ser de Córdoba. Por favor, si identificáis alguna de estas vistas dudosas comentarlo, gracias.








En esta instantánea los tipos parecen cordobeses, pero el aire de la calle, no sé porqué, me suena a sevillano.



Esta calle me resulta familiar, pero no doy con su ubicación.



Al fondo parece apreciarse la torre de la Calahorra, pero una calle tan urbanizada en esa época tan cerca de Miraflores me parece raro. 

martes, 26 de enero de 2021

2020, un año en blanco y negro

Una vez más me ha pillado el toro, bueno el año nuevo y no he podido seleccionar antes las imágenes más representativas, al menos para mí, del año que pasó y que realicé para mi Diario Córdoba. Así que, aunque ya casi estamos a finales de enero, aquí va mi resumen de este inolvidable 2020. Un año muy duro, con muchas imágenes, pero me he autoimpuesto solo 12 que intenten condensar los 366 días de 2020. Además, en esta ocasión, todas en blanco y negro. 





















miércoles, 13 de enero de 2021

Las Tendillas, el corazón de Córdoba.

 
Postal posterior a 1905 que muestra el aspecto de las Tendillas a comienzos del siglo XX, AD.


Hoy os traigo la tercera entrega de mis paseos fotográficos históricos. Un vídeo de más de 100 años de antigüedad que recorre uno de los rincones más cordobeses de la ciudad: la plaza de las Tendillas. Sin lugar a dudas, esta plaza es el centro urbano y el corazón de Córdoba. Un espacio que, desde su actual configuración diseñada por el gran arquitecto Félix Hernández en 1927, ha sido el escenario de la historia con mayúsculas de la ciudad. 

Al contrario que otros espacios urbanos, al menos yo, no conozco fotografías anteriores al siglo XX, por lo que el recorrido en esta ocasión se inicia con las primeras postales de comienzos de siglo en una película llena de historia y quizás para muchos de nostalgia.


martes, 5 de enero de 2021

Córdoba en color, las postales de Foto Studio Jiménez.

Postal de la colección Foto Studio.


Hoy día hacer una fotografía en color es lo normal. De hecho, muchas personas, para salir de la rutina, pasan sus instantáneas a blanco y negro en busca de un toque "artístico". Pero hasta avanzada la década de 1970 lo normal era lo contrario. Muy pocos fotógrafos trabajaban en color por lo complejo de su procesado. El revelado habitualmente había que hacerlo en Madrid o Barcelona, su coste era muy elevado y el fotógrafo no tenía ningún control sobre el acabado final de sus imágenes. Por ello es poco común encontrar fotografías cordobesas profesionales en color anteriores a 1980. Uno de los sectores donde la fotografía en color se convirtió en la dominante fue el de las postales turísticas. Seguro que todos habéis tenido alguna postal de la mítica editorial barcelonesa FISA Escudo de Oro, que desde su nacimiento en 1956 contó en su catálogo con fotografías cordobesas en color. 


Pepe Jiménez a la entrada de su galería en los años 90.


Del mismo periodo, pero mucho menos conocida, es la colección de postales de Foto Studio, nombre comercial de la histórica galería fotográfica de Pepe Jiménez Poyato (Priego 1928-Córdoba 2001), desaparecida hace unos meses tras casi siete décadas de servicio a la fotografía y al arte cordobés. Su colección de cartulinas en color, impresas por la vitoriana imprenta Fournier, debió de comercializarse a partir de 1957, ya que de un año después  son las postales circuladas más antiguas que hemos encontrado de la serie de Foto Studio. Una fecha que nos la confirma una de las postales de la colección de la Iglesia de Santa Marina que aparece en la portada del libro Córdoba en sus Plazas publicado también en 1957. Una fecha que, junto a las de su competidora Escudo de Oro, las convierten en las primeras en color de la ciudad.

La serie está compuesta por 20 vistas cordobesas clásicas y se comercializaban tanto de forma individual, como en cuadernillos de 10 postales. Estas, como no, mostraban varias tomas del interior de la Mezquita Catedral. Unas imágenes, especialmente las del Mihrab, de gran belleza y que demuestran la pericia técnica de Pepe, ya que era de una extraordinaria complejidad fotografiar en interiores con los rollos en color de esa época. Y no solo por la menor sensibilidad de las películas, si no porque la temperatura de color de estos carretes, en su inmensa mayoría de luz día, solo se podía corregir conociendo muy bien la luz artificial y mediante el uso de colorímetros y filtros correctores. La serie se completa con varias instantáneas del casco histórico cordobés y alguna imagen muy del tópico español de la época, tan demandado por los turistas, y que, al menos a mí, me parecen muy divertidas por su exceso colorista.













Un material muy poco conocido como el resto de la obra personal de Pepe, quien nunca fue excesivamente partidario de mostrar su trabajo en exposiciones. Hoy, sus hijos, Jesús y José María, custodian su archivo y realizan trabajos de documentación y digitalización. Un material que espero algún día vea la luz en una gran muestra.

martes, 24 de noviembre de 2020

Basilio Alcañiz Frías fotógrafo itinerante

Vista de Córdoba, Basilio Alcañiz. Archivo Municipal de Córdoba.

Seguir la pista de cualquier fotógrafo anterior a 1939 suele ser complejo. Pero, si además es un retratista ambulante, conseguir información es un puro milagro. Este es el caso del pequeño descubrimiento de esta semana que, de forma totalmente casual, he realizado con una foto de Basilio Alcañiz Frías (Villarrobledo 1863-¿?). Se trata de una célebre foto de este autor que conserva en el Archivo Municipal de Córdoba. En ella se ve la fachada sur de la ciudad reflejada sobre el Guadalquivir desde la orilla de Miraflores, mostrando un deplorable estado de conservación de la ribera del río. 


1090 Córdoba Vista General, Hauser y Menet. CAJ. 

Se trata de la única foto cordobesa que conocemos de este fotógrafo albaceteño y que estuvo afincado en la década de 1910 en la localidad del Guadiato de Pueblonuevo del Terrible, cuando esta aún no se había fusionado con Peñarroya. Este retratista fue un auténtico correcaminos, ya que también ejerció con sus cámaras en Aracena, Linares, Jerez y Huelva. Una provincia donde son muy celebradas dos de sus fotografías a la Virgen del Rocío del año 1919, comercializadas desde su estudio de la calle Veraguas 27 de Pueblonuevo. 


Aunque no es poco, es todo lo que conocemos de su trabajo. Pero, hace unos días, repasando mi colección descubrí que su fotografía del skyline cordobés fue utilizada por la casa postal madrileña Hauser y Menet para imprimir una de sus cartulinas más difundidas: Córdoba Vista general 1090, editada en el año 1902. Esta forma parte de la serie general de postales de los suizos, que tenía una numeración única para todas sus postales españolas de esta colección. Por ello, no sería descabellado barajar que Basilio pudiera haber realizado las once postales cordobesas que la siguen. Una numeración inusualmente correlativa en la casa Hauser y Menet y que transcurre entre la cartulina 1090 a la 1100.

La fotografía del Archivo Municipal está datada en 1890, aunque por el estado del murallón del río esta podría ser muy anterior, ya que hasta el año 1891 no comenzaron las obras de construcción del malecón del Guadalquivir. Sin embargo, el retraso de las misma se prolongó hasta los primeros años del siglo XX cuando el muro comenzaba a llegar a las inmediaciones del Puente Romano.

Aunque a Adolfo y Oscar se les adjudica la autoría de las fotografías de sus primeras postales, realizadas recién llegados a España hacia 1892 y que comercializaron antes en formato de foto y lámina, del resto de sus cartulinas se desconoce quien o quienes fueron sus autores. Un modesto dato que nos arroja algo de luz sobre la gran compañía de postales española. 


domingo, 25 de octubre de 2020

Charles Clifford en Córdoba.

Vista de la ciudad, 1859. Charles Clifford.


Sin duda, uno de los fotógrafos más influyentes del siglo XIX en Europa es el galés Charles Clifford (Newport ¿1820?- Madrid 1863). Su obra es tan valorada por su calidad técnica y visual como por sus valores histórico documentales. En su enorme legado fotográfico la ciudad de Córdoba está presente con un número de obras reducido y que realizó durante dos estancias. La primera, como ya descubrimos en El Laberinto de Columnas, la realizó en el verano de 1859. De ella, tenemos la certeza de tan solo dos fotografías. El segundo, de 1862, fue realizado con motivo de su reportaje de la visita a la ciudad de la reina Isabel II y cuenta con 5 instantáneas más. Aunque, el mercado del coleccionismo le atribuye hasta dos vistas más de la ciudad, que elevarían a un total de 9 fotografías. 

Sus títulos originales y las imágenes son:

- 108 Vista, con Puente y Antiguos Molinos Árabes, 1859. 


- 109 Interior de la Mezquita, 1859. 


- Córdoba. Interior de la Catedral, 1862.


- Córdoba. Vista general de la ciudad, 1862.


- Córdoba. Pabellón de descanso a la entrada, 1862.


- Córdoba. Puerta de la iglesia de la casa de Expósitos, 1862.


- Córdoba. Arco a la entrada de la ciudad, 1862.


Y las atribuidas:

- Interior Cathedral. Córdoba, 1859. 


- Monumento del Triunfo, 1859. 



Las reproducciones que aquí os he subido no muestran la calidad de sus increíbles copias a la albúmina de un gigantesco formato para la época, realizado en negativos al colodión húmedo de 30x40 cm. Para mí, las más interesantes por su rareza iconográfica son las dos vistas de los fastos reales: la del pabellón de descanso para la familia real a la entrada de la ciudad junto al arroyo Pedroche y la vista del arco triunfal efímero que se construyó en Puerta Nueva.  

En la actualidad, su obra es muy valorada por críticos y fotohistoriadores, así como por el mercado del arte que, aunque en la última década ha visto como los precios se han devaluado, eleva su valor en sus mejores piezas a varios miles de euros. Esta valoración, además de en su calidad técnica y artística, está mediatizada por los escasos ejemplares de su obra que se encuentran disponibles, ya que la inmensa mayoría de su producción se haya en las colecciones de los mejores museos europeos y americanos. Por ello, es muy raro cuando sale una pieza de Córdoba al mercado y suele alcanzar precios importantes. Por desgracia, las instituciones públicas cordobesas no cuentan con ninguna fotografía de Clifford entre sus fondos. No obstante, hace unos años, un par de concejales del Ayuntamiento de la ciudad realizaron una compra de la vista de Córdoba desde el Guadalquivir de 1859 de forma particular en una subasta por casi 3.000 €. Estos anunciaron que la iban a donar a la ciudad, aunque de eso ya han pasado 5 años y nunca más se supo. Una oportunidad perdida para las colecciones históricas cordobesas.