Hipocresía

Hace unos días hablaba con mi colega Eduardo de Francisco de su próximo viaje a los campos de refugiados somalíes en Kenia, donde intenta llegar hace más de un mes sin mucha fortuna. Me comentaba el poco interés que había encontrado para publicar un posible reportaje entre distintos medios. Y el caso es que hace ya más de dos meses que me venía contando la tragedia que sufría la zona y mientras los medios en España apenas le dedicamos algo de espacio en el mes de Julio y en gran parte, por la sequía informativa veraniega. De lo poco que he encontrado sobre el tema y que se lo está currando es la periodista de TVE Ana Pastor, quien al menos desde Twiter no ceja en su intento informar y sensibilizar a la ciudadanía. No obstante, es muy triste comprobar como este rincón del mundo sufre de forma cíclica el mismo problema y como nadie es capaz de evitarlo.
Como imaginareis mis conocimientos del tema son muy escasos, pero desde que leí el libro Vagabundo en África de Javier Reverte no me explico como los distintos pueblos africanos soportan esos tiránicos gobiernos y las continuas guerrillas liberadoras que los desangran continuamente,  sin revelarse contra la corrupción, la pobreza y la guerra. 

Pero volviendo al tema fotográfico, coincidía con Eduardo en la escasa calidad de la covertura fotográfica que se había dado de la noticia hasta el momento. Aunque Eduardo me recomendaba el trabajo de Tyler Hicks para el New York Times. Un trabajo muy serio y respetuoso que muestra la dura vida del pueblo somalí y que podéis ver en este enlace. Sin embargo, todo parece trivial ante la abrumadora influencia del trabajo de Sebastiao Salgado y su reportaje sobre el Sahel y la hambruna de finales de los 80 que aún hoy día es un referente, creo que insuperable,  en todo el mundo.

Preparando esta entrada me he encontrado con una interesante entrevista a Salgado realizada hace unos meses por el compañero del diario El Mundo Alberto Di Lolli. Donde el reportero brasileño no rehuye los aspectos más polémicos que algunos quieren ver en su trabajo, respondiendo  con honestidad a esos hipócritas que se rasgan la vestiduras desde sus cómodas atalayas del primer mundo.

 

Comentarios

  1. Salgado no es sólo un maestro en cuanto a la fotografía. Su cercanía y su humildad, así como el hecho de que tiene las ideas muy claras con toda esa basura del hipócrita complejo de culpa del hombre blanco. Que se lo digan a Kevin Carter.

    Y mientras, uno va encontrando algo más: Francisco Zizolla para NOOR:
    http://www.noorimages.com/index.php?id=6868

    Pero la sombra de Salgado es excesivamente alargada. Como en la novela de John Berger: "nunca más una historia será contada como si fuese al única", es como si Salgado hubiese gastado no el tema sino la mirada.

    P.D.: por fin salgo este domingo para Nairobi. El miércoles llego a Dadaab, que ese Kenia en la frontera con Somalia.

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  2. Mucha suerte en el viaje y en el reportaje.
    Tu cita y la de Berger no pueden ser más acertada, el trabajo de Zizola está bien pero no se si es ya la edad, pero el referente de Salgado es insuperable. No se si nos ha gastado la vista pero mi mente si la conquistó.
    Un abrazo
    AJ

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