lunes, 25 de noviembre de 2013

30 Años de Mezquita

El velero, 1991. De la serie Corredera.
 
Evidentemente hoy no os voy a hablar del cumpleaños del gran monumento cordobés Patrimonio de la humanidad, que tiene muchos más, si no del premio de fotografía que lleva su nombre y que en este año cumple nada menos que la treintena. Parido por Afoco y patrocinado por el Ayuntamiento de Córdoba desde 1983 es uno de los premios de fotografía de más prestigio de la concursística nacional gracias a su singular organización, al excelente trato a los fotógrafos y quizás sobre todo por contar en sus jurados con grandes personalidades de la fotografía internacional que nada tenían que ver con esta disciplina fotográfica.
 
Los números que arroja este premio son impresionantes: 19 ediciones, 4.700 autores  participantes, 24.000 fotografías presentadas o 405 imágenes premiadas que se conservan con mimo en  Archivo Municipal de Córdoba. Sin duda algo tiene que tener este codiciado premio para sobrevivir durante 30 años a tantos vaines como ha sufrido la fotografía en estas tres décadas, así como a los cambios en los gobiernos municipales que, con distintos colores políticos, han apostado decididamente por él.
 
Con motivo de esta efeméride el Consistorio cordobés y Afoco han organizado un gran muestra con una selección de las obras galardonadas en estos 30 años en la Casa Góngora y que se inugurará este  miércoles 27 a las 20:00 horas y que permanerá abierta hasta el próximo 12 de  enero. La exposición se titula Historia de la Luz y cuenta con 80 imágenes entre las que se incluyen todas las fotografías ganadoras del premio Mezquita y una selección de las premiadas, entre las que he tenido la suerte de estar con una foto de La Corredera. Un evento que sin duda permitirá realizar un recorrido por la historia de la fotografía española de concursos de estos últimos años y en la que se podrá apreciar la evolución de esta disciplina fotográfica.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

La mala educación

Llevo unos días perdido por problemas informáticos, aunque esto no me ha impedido enterarme de la pelotera que se ha montado en las redes sociales tras conocerse el fallo del premio Pilar Citoler de fotografía, que este año que se le ha concedido al fotógrafo galego Vari Caramés.
 
Un batallón de autoproclamados fotógrafos, maestros sin duda en esta disciplina, se han dedicado a despotricar, muchos con muy malos modos, contra la foto y su autor sin ni siquiera conocer su obra y su trayectoria. Con lo fácil que es hoy día meterte en un buscador y mirar las fotos de un fotógrafo. Pero es lo que tienen las redes sociales, en donde cualquiera se atreve a tirar la primera piedra y 100 más si hace falta sobre lo que no le gusta.
 
Yo reconozco que el tipo de fotografía que suele presentarse a este concurso no suele hacerme tilín, pero de ahí a insultar va un mundo. El trabajo de Vari siempre me ha parecido muy sugerente con esas atmósferas que consigue plasmar en sus fotos, especialmente en blanco y negro. Quizás esta obra, bam bam, no sea de las que más me gusten, pero es un autor, cuando menos, de lo más sólido y coherente. 
Entiendo que no tiene porque gustarle a todo el mundo, pero creo que no se puede perder la educación y los buenos modos. Yo al menos lo tengo muy claro, se lo que me gusta, la tortilla de patatas a rabiar, pero si me ofrecen caracoles diré simplemente no gracias, no me gustan.