La mala educación

Llevo unos días perdido por problemas informáticos, aunque esto no me ha impedido enterarme de la pelotera que se ha montado en las redes sociales tras conocerse el fallo del premio Pilar Citoler de fotografía, que este año que se le ha concedido al fotógrafo galego Vari Caramés.
 
Un batallón de autoproclamados fotógrafos, maestros sin duda en esta disciplina, se han dedicado a despotricar, muchos con muy malos modos, contra la foto y su autor sin ni siquiera conocer su obra y su trayectoria. Con lo fácil que es hoy día meterte en un buscador y mirar las fotos de un fotógrafo. Pero es lo que tienen las redes sociales, en donde cualquiera se atreve a tirar la primera piedra y 100 más si hace falta sobre lo que no le gusta.
 
Yo reconozco que el tipo de fotografía que suele presentarse a este concurso no suele hacerme tilín, pero de ahí a insultar va un mundo. El trabajo de Vari siempre me ha parecido muy sugerente con esas atmósferas que consigue plasmar en sus fotos, especialmente en blanco y negro. Quizás esta obra, bam bam, no sea de las que más me gusten, pero es un autor, cuando menos, de lo más sólido y coherente. 
Entiendo que no tiene porque gustarle a todo el mundo, pero creo que no se puede perder la educación y los buenos modos. Yo al menos lo tengo muy claro, se lo que me gusta, la tortilla de patatas a rabiar, pero si me ofrecen caracoles diré simplemente no gracias, no me gustan.
 


Comentarios

  1. Hay gente que se piensa que la fotografía es comprarse una réflex de 1000 euros y hacer fotos (o mejor dicho fotocopias) correctas técnicamente... como comentas, la crítica debe estar fundamentada. Ellos se lo pierden...

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